II Guerra Mundial La Nueve, cuando los republicanos derrotaron al fascismo

La compañía de antifascistas españoles de la División Acorazada del general Leclerc entró en la historia hace hoy 75 años al liberar el ayuntamiento de París y detener al comandante de los nazis antes de retomar una participación en la II Guerra Mundial que finalizaría en mayo del año siguiente con la toma del Nido de Águilas, el refugio de Hitler en los Alpes bávaros.

Solo 16 de los 144 españoles que desembarcaron en Normandía con La Nueve llegaron ilesos al final de la II Guerra Mundial.

Solo 16 de los 144 españoles que desembarcaron en Normandía con La Nueve llegaron ilesos al final de la II Guerra Mundial.

zaragoza

24/08/2019 08:34 Actualizado: 24/08/2019 08:36

eduardo bayona

@e_bayona

Los soldados de La Nueve fueron, hoy hace 75 años, los primeros en entrar en París para liberarlo de la ocupación nazi. Y lo hicieron bajo dos banderas tricolores, la de la Segunda República española, su país, y la de Francia, el que acogería como paisanos a los supervivientes de esta legendaria unidad del Ejército de Liberación al acabar la Segunda Guerra Mundial.

Alrededor de setenta miembros de La Nueve, como se conocía a la Novena Compañía [del Tercer Batallón del comandante Joseph Putz] de la División Leclerc, fueron los primeros en llegar, a las nueve de la noche del 24 de agosto de 1944, al Ayuntamiento de París, donde se habían atrincherado miembros de la resistencia y ciudadanos, para liberarlo. En los vehículos de las fuerzas aliadas que vieron desde el edificio podían leerse rótulos como “Guadalajara”, el primero en llegar, “Ebro”, “Belchite”, “Teruel”, “Brunete” o “Jarama”, nombres de batallas de la guerra civil que los republicanos habían pintado en los capós.

Unas horas antes, esta fuerza de combate, la única de las tropas de liberación en la que el castellano era la lengua vehicular tras haber sido fundada casi exclusivamente con españoles (144 de 160), habían sido los primeros en entrar en la ciudad. Y, unas horas después, tres de sus integrantes, detenían a Dietrich con Choltitz, el comandante de las fuerzas de ocupación nazis, en el Hotel Meurice, donde estaba instalado el alto mando.

El general nazi y su estado mayor fueron capturados por un extremeño (Antonio Gutiérrez), un aragonés (Antonio Navarro) y un sevillano (Francisco Sánchez) que lograron romper el cerco defensivo y subir hasta el primer piso del hotel. Sin embargo, tuvieron que retenerlos, encañonados, hasta que un oficial francés formalizara el arresto. “Antes de salir de su guarida, el general se quitó su reloj y se lo regaló a Gutiérrez, agradeciéndole haber respetado las leyes de la guerra”, cuenta la periodista Evelyn Mesquida en La Nueve. Los españoles que liberaron París, otro de los trabajos fundamentales para conocer la historia de esta unidad.